Los niños y niñas de 3 a 5 años están en constante cambio físico, especialmente en el rostro que crece a la par con cualquier otro órgano. Por esta razón están propensos a sufrir las consecuencias de los llamados malos hábitos orales en la primera infancia, entre los que se destacan: el chuparse el dedo o los labios, comerse las uñas o usar chupetes más del tiempo aceptado.
¿ Qué son los Hábitos Orales?
En salud oral los malos hábitos orales se definen como un comportamiento inconsciente y repetitivo que con el tiempo puede afectar en desarrollo de la boca, los labios, los dientes, entre otros.
Estos hábitos pueden generar cambios en las estructuras óseas de los niños, que son más moldeables que las de un adulto provocando deformaciones o afectando funciones específicas de la boca.
Malos Hábitos Orales en la Primera Infancia
- Succión digital (chuparse el dedo): Es el más común en los niños consiste en la succión constante de algunos de los dedos de la mano provocando la deformación del paladar, arcada y dientes.
Este mal hábito se considera en niños mayores de 4 años y sus consecuencias dependen tanto de la frecuencia, como la intensidad, la duración y la posición del dedo con que hace la succión.
Otras de las consecuencias pueden ser la perdida de tonicidad en algunos músculos de la cara, desarrollo anormal de otros y la deformación de labios (labio evertido). Dependiendo del dedo se pueden empujar los dientes de arriba hacia fuera (mordida abierta anterior) y los de abajo hacia adentro, causando mal oclusión.
- Succión labial: Se refiere al habito en el que los niños muerden o chupan el labio inferior, causando la deformación del labio o de los dientes que toman una posición inadecuada por la fuerza constante que se ejerce sobre ellos.
- Onicofagia: Esta costumbre consiste en comerse las uñas, causa desgaste y astillamiento prematuro de los dientes delanteros. Puede producir abrasión, erosión, y también una mala posición de los dientes.
- Uso de chupete o mamadera: Este hábito después de los 2 años puede provocar más formaciones en los dientes y en las arcadas dentarias.
- Respiración oral: se presenta cuando los niños presentan adenoides o amígdalas hipertróficas o ambas, impide una respiración adecuada por la nariz, y se hace necesaria la respiración por la boca. Este hábito tiene muchas consecuencias en el desarrollo facial del niño, tanto en el desarrollo de estructuras óseas como musculares.
Conclusión:
Se recomienda la observación cuidadosa de los padres para identificar, desde edad temprana, supervisando que hábitos adquieren sus hijos y pedir consulta a una especialista para determinar que medias se deben tomar. Es de suma importancia la consulta a dentistas y otorrinos para la eliminación del mal hábito oral o investigar la causa de la respiración oral.
La labor fonoaudiológica es importante para trabajar las futuras consecuencias que pueden provocar los malos hábitos orales, corrigiendo la articulación, respiración y deglución (tragar).
Te invitamos a revisar otro artículo relacionado que te pueda interesar en el siguiente link.