El desarrollo afectivo y emocional de los niños y niñas en etapa preescolar, es un elemento clave de su crecimiento y de su aprendizaje, pues las emociones y los sentimientos de una persona se encuentran presentes a lo largo de toda su vida. En algunos casos llegando a marcar un antes y un después en la toma de decisiones. En este artículo hablaremos de la importancia de reconocer las diversas emociones que los niños y niñas pueden experimentar y cómo aplicar diversas estrategias para que desarrollen una adecuada Inteligencia Emocional en la Primera Infancia.
¿Qué es la Inteligencia Emocional?
Una de las características más únicas del ser humano es su capacidad para desarrollar una serie de emociones durante los primeros años de vida, y la capacidad de empatizar y comprender sus propias emociones y las de las personas que le rodean.
Esa capacidad de compresión y empatización se conoce con el nombre de inteligencia emocional (IE) y es algo que los padres tienen que trabajar con sus hijos durante sus primeros años de vida para asegurar un correcto desarrollo afectivo y emocional. Esto les permitirá afrontar mejor las situaciones de estrés que puedan tener en un futuro, empatizar mejor con las personas que les rodeen y evitar posibles problemas de conducta.
Además es importante que conozcan por su nombre, la tristeza, el miedo, la alegría, etc. y que reconozcan esos sentimientos cuando los están experimentando, esto es lo más esencial para que desarrollen su inteligencia emocional de la mejor manera. Si además de eso son capaces de “verbalizar” esos sentimientos, se sentirán más comprendidos por las personas de su entorno. Una de las mejores maneras para trabajar eso es preguntarles cada día cómo les ha ido en su día, ya sea en el colegio, con sus amigos, en alguna actividad extraescolar, etc.
Rol de los Padres en el desarrollo afectivo y emocional
Los padres son la figura de referencia para los hijos, por lo que si se quiere que reaccionen de forma correcta hacia sus sentimientos y los de los demás, los padres también deben hacerlo, para ser un ejemplo para ellos.
Además es primordial, no regañarles o corregirles cuando sientan ciertas emociones (enfado, tristeza). Es muy común el oír “No te enojes, que es una tontería” o “No llores, que no pasa nada”. De esa manera lo único que conseguimos es “bloquear” ese sentimiento en su mente, por lo que lo ideal es corregir la conducta que les genere ese sentimiento. Por ejemplo, si el niño o niña rompe algo por estar enfadado, hay que hacerle entender que se comprende que esté enfadado, pero que no puede romper algo por presentar esa emoción.
Importancia de la Inteligencia Emocional en la Primera Infancia
Aquellos niños con una Inteligencia Emocional adecuada, serán personas seguras de sí misma, con una buena capacidad de autocontrol y autoestima que harán que puedan llegar a potenciar el resto de sus capacidades.
Por todo lo anterior, es muy importante que en el hogar aprendamos a escucharnos respetando nuestras emociones, solo así lograremos que nuestros hijos desarrollen una Inteligencia Emocional efectiva, la cuál lo ayude a desenvolverse de manera optima a nivel social.
Te invitamos a revisar otro artículo relacionado que te pueda interesar en el siguiente link.