Descubrir la lectura en los primeros años de vida es fundamental para el desarrollo de las áreas cognitivas del cerebro y el desarrollo emocional de las personas, por ello en el presente artículo hablaremos de la lectura en la primera infancia, sus beneficios, su importancia y cómo incentivar el hábito de la misma.
Beneficios e importancia de la Lectura en la Primera Infancia
Sumergirse desde pequeños en el mundo de la lectura, proporciona disfrute, creatividad, imaginación y ayuda a ejercitar el cerebro, apoya a acercarse a nuevos e interesantes mundos aportando a la herencia literaria, científica y cultural. Además, el deleite de un libro para un pequeño favorece la adquisición de vocabulario, ya sean estas, palabras complejas y no complejas, refuerza su comprensión y expresión oral.
Por otra parte, la adquisición del hábito de la lectura implica una serie de ventajas para el desarrollo de los niños, incluso antes de que comiencen a hablar, ya que esta se puede presentar, a través de dibujos e ilustraciones. Por ejemplo, se puede destacar el desarrollo del hábito de estudio, la óptima obtención de nuevos conocimientos, el refuerzo de atención y su capacidad, memoria y concentración. Sin dejar de lado, el experimentar nuevas sensaciones y consciencia sobre sus sentimientos.
La lectura para los niños promueve autonomía y maduración en el proceso de aprendizaje, descubre en ellos, el interés por otras áreas, como la naturaleza, historia, ficción o arte.
¿Cómo fomentar el hábito de la lectura en la primera infancia?
Somos los adultos quienes debemos introducir y fomentar el hábito de la lectura en nuestros niños. Y, el primer paso es generar un contacto natural con el libro.
Aquí te dejamos algunos consejos para fomentar el hábito de la lectura en nuestros niños y niñas:
- Aprender, a través de lo que observo. Despierta la curiosidad de tu hija e hijo leyendo, la imitación es una de las fuentes del aprendizaje.
- Invítalo a divertirse leyendo, despierta su interés con su tema favorito, experimenten diferentes géneros literarios, así podrán descubrir qué es lo que más les atrae. No obliguemos a leer algo que no le interesa.
- Invita a tu hijo a crear un espacio propicio para leer. Por ejemplo: un lugar tranquilo, sobre una manta o sillón e incluso algo que ellos mismo elijan.
- Regálale libros, revistas o cuentos de su interés: flora, fauna, danza, legos, dinosaurios, entre otros.
- Destina un par de minutos diarios para compartir una lectura con tu hija (o). Basta con 15 minutos para desarrollar este hábito y, a la vez, fortalecer el vínculo afectivo que tienen. Hazlo partícipe de esta actividad para mantener su atención. Puedes realizarlo, a través de preguntas sobre lo leído, o qué final le darían. La importancia que le damos a su opinión es una instancia, además, para percibir los valores que le estamos inculcando en casa y cómo podemos guiarlos o complementarlos.
Finalmente, la lectura es un momento de placer, tranquilidad y entrega además es un acto de amor por eso debemos aprovechar la primera infancia en donde los niños y niñas anhelan recibir información. Seamos parte de este proceso y despertemos la curiosidad de las y los pequeños.
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