¿Qué es la dislexia?
La dislexia es un trastorno específico del aprendizaje de origen neurológico que se manifiesta en la dificultad para escribir palabras y en la comprensión lectora, que afecta el uso del lenguaje escrito que incluye el abecedario, los números y las notas musicales. La cual, se caracteriza por la dificultad de precisión y fluidez para reconocer, decodificar y escribir palabras.
La dislexia infantil comienza a ser detectable en la etapa preescolar y persiste durante la infancia, adolescencia e incluso a lo largo de la edad adulta. Aunque existen perfiles muy variados, suele reconocerse porque los niños con dislexia comienzan a hablar más tarde, su nivel de comprensión oral y su vocabulario es inferior a la media de los niños de su edad, muchas veces confunden palabras fonéticamente similares y en su escritura intercambian letras gráficamente parecidas (como podrían ser la b y la d, o la p y la q).
Áreas que afecta la dislexia en el aprendizaje de los niños
- Lectura:
- Confunden letras, cambian sílabas y sustituyen algunas palabras por otras.
- Al leer presentan repeticiones, omisiones y/o adiciones de letras o palabras.
- Al realizar actividades de lectoescritura se quejan de sentir o percibir movimientos que en realidad no existen.
- Visión:
- Sorprenden por su agudeza visual y por su capacidad de observación, o por el contrario, carecen de percepción profunda y de la visión periférica.
- Escritura y ortografía:
- Presentan problemas en escritura y copiado: hace inversiones, omisiones, adiciones y/o sustituciones de letras y palabras.
- A menudo su escritura varía pudiendo ser ilegible en algunos momentos.
- Su ortografía es fonética e inconstante; cometiendo a menudo errores ortográficos.
- Toman el lápiz de forma diferente, haciendo demasiada presión sobre el papel.
- Coordinación psicomotriz:
- A menudo presenta dificultad en habilidades motoras finas y/o gruesas, tales como: atarse los cordones, montar en bicicleta, mantener el equilibrio, etc.
- Presenta dificultades de coordinación.
- Puede ser ambidiestro y con frecuencia confunde izquierda/derecha; arriba/abajo.
- Matemáticas y comprensión del tiempo:
- No comprende problemas.
- Invierte la escritura de algunos números.
- Presenta dificultad para aprender a manejar el reloj, controlar su tiempo, y entender las tareas secuenciales.
- Cognición memoria y lenguaje:
- Posee poco diálogo interno.
- Presenta dificultad en la memoria a corto plazo (lo aprendido el día anterior, secuencias, hechos e información que no ha experimentado).
- Se distrae fácilmente con los sonidos.
- Habla con frases entrecortadas, dejando oraciones incompletas, no pronuncia bien palabras largas u omite artículos.
Sugerencias para mejorar la dislexia en casa:
- Detectar cuál es la dificultad concreta del niño
La dislexia no se manifiesta del mismo modo en todos los niños. No solo existen distintos tipos de dislexia, sino que la intensidad en la que se manifiesta varía en cada persona. Por eso es importante que, si se detectan indicios del trastorno, se busque ayuda profesional cuanto antes para determinar si el niño padece dislexia, de qué tipo y en qué grado.
- Trabajar junto a él en actividades específicas para su dificultad
Cuando se ha determinado cuál es la dificultad concreta del niño y en qué grado le afecta, se prepara una serie de actividades sobre las que el niño deberá reforzar en casa. Algunos ejemplos de actividades que se pueden realizar en casa son:
- Lectura conjunta de libros que sean de interés para el niño: se debe insistir en que el niño se concentre en las palabras y en que se tome el tiempo que necesite para entender aquello que está leyendo. Si es un tema que interese al niño mucho mejor, pues será más fácil que disfrute de la lectura.
- Lectura en voz alta para que el niño detecte errores: se puede elegir una lista de palabras cuya dificultad variará en función del nivel del niño. Se le pide al niño que lea las palabras y luego se las leemos en voz alta avisándole que debe detectar cuáles son las palabras que no decimos correctamente. De esta forma lo ayudamos a concentrarse en la correspondencia entre sonidos y letras.
- Lectura de sílabas complejas: otro ejercicio es la lectura de sílabas complejas, de tres o cuatro letras. El niño deberá leer en silencio una lista de sílabas y luego hacerlo en voz alta. Podemos resaltar aquellas sílabas que ha leído bien para que, a medida que mejore, pueda ver sus avances y se mantenga motivado.
3. Utilizar el juego como herramienta de trabajo
Una de las mejores formas de trabajar con los niños es a través del juego.En el caso de la dislexia, utilizar juegos con letras y palabras es una forma divertida de que el niño realice actividades de refuerzo sin que lo perciba como tareas extra. Algunos de los juegos que se pueden realizar junto a él son las sopas de letras o juegos de formar palabras, empezando con palabras sencillas y aumentando la dificultad a medida que el niño va presentando avances.
4. No presionar en exceso al niño
Aunque el trabajo constante es necesario para mejorar la habilidad con la lectura, es importante no presionar de más al niño. Para él ya es difícil el esfuerzo constante que tiene que realizar en todas sus tareas de lectura, por lo que se le debe apoyar, pero también se le debe dejar un espacio al niño para poder descansar.
5. Mantener la motivación En muchos casos los niños con dislexia se sienten menos capaces que sus compañeros de clases a causa de su dificultad con la lectura. Sin embargo es muy importante recalcar que estas dificultades no están asociadas a la inteligencia y que el niño es igual de capaz que los demás niños. Una forma de mantener la motivación en sus hijos, es que realicen actividades recreativas y de su interés, como los deportes o actividades artísticas, donde pueda expresarse cómodamente y con la que se sienta a gusto. Ver un progreso favorable en estas actividades puede ayudar al niño a sentirse motivado y esforzarse más con la lectura y la comprensión lectora, porque verá que el trabajo constante le trae recompensas.