La comunicación eficaz con tu hija y/o hijo es la habilidad para transmitir un mensaje claro y comprensible que permita plantear ideas y sugerencias para recordar a lo largo del tiempo. Actuando, estos mismos, en base a esa información. La comunicación con nuestros hijos fomenta su desarrollo afectivo, del lenguaje y pensamiento. Fortaleciendo su autoestima, confianza, capacidad para reflexionar ante situaciones y sus habilidades sociales, lo que favorece sus vínculos afectivos con su entorno.
Sugerencias para mejorar la comunicación con nuestros hijos
Atender a esos momentos donde comente situaciones que les hayan parecido relevantes o llamativas, dando a conocer, además, sus emociones, hará que se sienta escuchado. Refuerza la confianza en su percepción y en el lazo afectivo que mantienen. En los espacios que tengan para conversar, habla con ellos, en vez de dirigirte a ellos. Planteando límites de tiempos donde cada parte pueda expresarse.
Cuando tus hijos presenten interrogantes o sugerencias, dales repuestas directas, claras y breves, facilitando su entendimiento para procesarlas de manera reflexiva. Esperando resultados motivadores y positivos en su actuar. Hay que recordar que por la edad que tienen los niños, es importante entregarles una instrucción a la vez.
Si presentamos órdenes dictatoriales, instrucciones incompletas, actitud de nerviosismo ante conversaciones, críticas y/o reacciones sobresaltadas. Los niños tenderán a generar límites en sus relaciones afectivas con su núcleo familiar, rechazando la posibilidad de expresarse o atender lo que se le desee transmitir, ya que querrá evitar el juicio de su guía.
Por otra parte, la expresión verbal y corporal al comunicarnos es muy importante, la forma en que se presenta frente a ti tu hijo deja al descubierto información de tipo emocional, como las miradas, gestos, movimientos, entre otros. Lo que direcciona la entonación y palabras que se debieran utilizar al hablarle o responderle a tu hijo.
El guiar a los niños hacia su completo desarrollo no es un camino fácil, pero no por eso imposible. Es por esto, que debemos respetar los tiempos y procesos de su crecimiento. Comunicando de manera paciente, seria y autocontrolada. Enseñándoles que el respeto es el trato que se merecen, que los gritos no es el tono apropiado para dirigirse a las personas, demostrándoles que controlas lo único que está bajo tu control: tu persona.
Conclusión
Está en nosotros acompañar y educar a los niños de manera armoniosa e integral, dándoles el tiempo y espacio para que logren comunicarse, expresarse, pensar, atender y crear. Las palabras que utilicemos para transmitir mensajes y la manera corporal que presentemos en ciertos momentos facilita la misión de escucharlos, comprenderlos, acogerlos, escucharse, ajustarse y proponer. Dándoles la posibilidad de existir únicamente como personas en formación, con derecho a ser interpretadas y contenidas.
Referencias:
(1)Descubrir el placer de la comunicación acercándonos a nuestros niños y niñas